#98 Conocedora

Estaba tomándose un Martini en un bar de copas, estaba, por cierto, ella sola; removía el añejo líquido con un palillo de diseño, de apariencia acristalada, con seis aristas y su correspondiente aceituna ensartada al final de las mismas, en su punta, como un tacón de aguja. Ella no paraba de darle vueltas y su mirada naufragaba por la superficie del brebaje. El camarero la había mirado varias veces, tantas como ella lo ignoraba. ¿Qué hará sola un cañón de mujer como ése en un bar a estas horas?

Paró de darle vueltas al palillo de cristal. Se bebió de un sorbo el resto del Martini y, al mismo tiempo que se levantaba, extrajo con sus blancos dientes la oliva del palillo futurista y se fue… se fue saboreándola, conocedora de las miradas del barman y del señor de bigote con su cerveza en la esquina del fondo.

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